Mostrando las entradas con la etiqueta Terrorismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Terrorismo. Mostrar todas las entradas

25 octubre, 2022

Sobre el Hezbollah en nuestra región

La expansión del Hezbollah en Latinoamérica y por qué “el terrorismo es una herramienta de la política exterior iraní”

El investigador Emanuele Ottolenghi analizó, durante una charla virtual y una entrevista con Infobae, cómo funciona la red de infiltramiento que comenzó en los ‘80.

Por Martina Putruele, publicado por Infobae.

La agrupación terrorista libanesa Hezbollah y la República Islámica de Irán han estado bajo observación en América Latina. Hechos como los atentados en Argentina contra la embajada de Israel y la sede de la AMIA -el 17 de marzo de 1992 y el 18 de julio de 1994 respectivamente- o el reciente caso del avión venezolano-iraní, encienden las alarmas sobre su presencia en la región.

La comunidad libanesa tiene una fuerte presencia en Ciudad del Este.
Todos niegan cualquier relación con Hezbollah. Foto vista en Infobae
El especialista en terrorismo Emanuele Ottolenghi, senior fellow de la Fundación para la Defensa de las Democracias que tiene su sede en Washington DC, ofreció este martes una charla virtual en el marco de la Licenciatura en Relaciones Internacionales y Ciencia Política de la Universidad de Palermo, Argentina, que analizó el ingreso y la expansión de Irán y Hezbollah en la región, así como el estado actual de su organización.

“Irán y Hezbollah son temas muy complejos”, comenzó el experto. “Están estrechamente interconectados pero sus tareas son diferentes. Irán, miembro de las Naciones Unidas, utiliza las herramientas de la soberanía para adelantar sus ambiciones políticas y aprovecha sus contactos para adelantar esta agenda que incluye exportar su ideología y difundirla afuera de sus fronteras”.

Por su parte, explicó que “Hezbollah no es un país soberano, es una organización terrorista con base en el Líbano, y que principalmente opera en la región para recaudar recursos que puedan financiar sus actividades en Oriente Medio, garantizar la continuidad del apoyo de la diáspora libanesa en la region, y establecer redes de infraestructura logística que puedan contribuir al trabajo de recaudación de recursos, pero que puedan también ser activadas para armar ataques terroristas, como fue el caso en Argentina”.

Ottolenghi contó también cuáles son los métodos de reclutamiento y adoctrinación de su maquinaria de propaganda, especialmente a través de universidades y centros culturales: “Están metidos en fuertes actividades que buscan multiplicar su ideología, como viajes plenamente financiados a Irán para ‘ejercer su derecho a la información y conocer el Islam’. El trabajo intenta establecer también de medios de comunicación para propagar sus ideas”.

Además, aseguró que Hezbollah “disfruta de apoyo desde las comunidades de su diáspora global para construir redes de lavado y que invierte recursos (Dawa Global) para mantener la lealdad de la diáspora y su apoyo concreto. La inversiones concretamente incluyen dinero para mezquitas, escuelas, centros culturales, movimientos de jóvenes, asociaciones de beneficencia. La organización envía clérigos, instructores y maestros para liderar las instituciones que financia, garantizando el adoctrinamiento de las comunidades y su continua lealdad”.

Antes de la conferencia, coordinada por el profesor Julián Schvindlerman, Infobae habló con Ottolenghi para dilucidar las pistas que apuntan a la expansión y el impacto de estas organizaciones en Latinoamérica.

—¿Cómo ocurrió el ingreso y la expansión de Irán y Hezbollah en la región?

—Los dos fenómenos están claramente interconectados porque el Hezbollah es una creación de Irán y es un agente que participa en los objetivos estratégicos de Irán. Pero tienen una historia un poquito distinta porque en el caso de Hezbollah estamos hablando de una organización que se concentra en el desarrollo de contactos, de redes, aprovechando la presencia de comunidades de diáspora libanesa y por eso se concentra en lugares de Latinoamérica, sobre todo donde existen estas comunidades, como la triple frontera de Argentina-Brasil-Paraguay, en Colombia, Panamá y Venezuela, donde hay comunidades de tamaño importante y con presencia también en otros lugares de relevancia comercial.

19 agosto, 2021

La otra pandemia sin fin

Toda la gran cuenca del Plata tiene una sobra de maldad. Da pena leer todo lo que está pasando en muchos ámbitos de nuestra región.

El lado oscuro de la Hidrovía. Escondida en contenedores, trafican cocaína a Europa y África.

Por Germán de los Santos, publicado por La Nación.

Las organizaciones criminales más poderosas de América latina se afincaron en Paraguay, que exporta cocaína en barcazas que atraviesan el territorio argentino sin controles durante la navegación; el operativo récord que encendió las alarmas.

Como si fuese un ruego póstumo destinado a los narcos, el capitán Oscar Montiel escribió en un papel manchado con grasa: “Soy el único responsable”. Quería excluir a su familia de las represalias que, según presumía, podrían venir. Luego, se metió en el baño del buque Asunción B y se pegó un tiro en la cabeza.

A solo unos metros del puente de mando, los efectivos de la armada paraguaya encontraron lo que el capitán les había marcado: un contenedor donde estaban ocultos 13.110 kilos de marihuana. Esa carga clandestina estaba valuada en diez millones de dólares y tenía como destino la Argentina, según la investigación que llevó adelante el fiscal Ysaac Ferreira.

El hallazgo fue el 19 de mayo de 2015 y se trató del secuestro de drogas más cinematográfico de una sucesión de operativos que se extendió durante los últimos años y que hoy enciende las alarmas de las fuerzas de seguridad europeas; sobre todo, después de que en febrero pasado se secuestraron tres cargamentos con un total de 27 toneladas de cocaína en Amberes y Hamburgo.

Imagen vista en La Nación
La Hidrovía, en sus 3400 kilómetros de extensión, esconde un lado oscuro. No es solo la ruta de salida al exterior del 85 por ciento de los granos que se producen en la Argentina, ni es solo una vía fluvial que logra unir a través de los ríos Paraguay y Paraná a cinco países (Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay). También oculta, como decía el poeta entrerriano Juan L. Ortíz, en ese “mar oscuro”, misterios profundos vinculados con el crimen organizado.


Uno de ellos es el narcotráfico que se cuela por los escasos controles en medio del incesante tráfico de embarcaciones. Durante el pico de la cosecha de soja, entre marzo y junio, navegan 300 barcazas por día, que por el acuerdo de “transporte fluvial” firmado en 1994 por los países que conforman la Hidrovía, no tienen control durante la navegación. Para evitar inconvenientes y demoras en el tráfico fluvial, las revisaciones son solo en los puertos de salida, y en la práctica “resultan endebles”, según admitió a LA NACION la directora de la Secretaría Nacional de Narcotráfico de Paraguay, Zully Rolón.

De acuerdo con los investigadores europeos, los tres cargamentos con cocaína descubiertos en Amberes y Hamburgo provenían de Paraguay -que no los detectó en el puerto de origen- y por lo menos uno de ellos, con 16.174 kilos de estupefacientes, hizo trasbordo en el puerto de Buenos Aires.

El hallazgo se produjo luego de que las fuerzas de seguridad europeas lograron vulnerar más de 170.000 mensajes de teléfonos que usaban el sistema encriptado Sky ECC.

Ese cargamento de cocaína, camuflado en latas de pintura, fue secuestrado en una de las incautaciones más grandes de la historia en Europa. Navegó por 1400 kilómetros sin ser sometido a una sola inspección por parte de las fuerzas de seguridad, ni las paraguayas ni las argentinas.

En la última reunión de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc, por sus siglas en inglés), realizada en La Paz, en enero pasado, los miembros de la organización advirtieron sobre el peligro de que la Hidrovía Paraguay-Paraná se transforme, especialmente durante la pandemia, “en una nueva vía para el tráfico de drogas”.